miércoles, 13 de abril de 2011

Declaración De Derechos



Con el fin de combatir la negligencia médica en el tratamiento del dolor en todo el mundo y defender los derechos de los pacientes, la comunidad médica ha preparado la siguiente declaración


Declaración De Derechos 
Para el Tratamiento Del Dolor

Como persona con dolor, usted tiene el derecho de tener su dolor tratado seriamente, con dignidad y respeto por doctores, enfermeras, farmacéuticos y otros profesionales de la salud.
el derecho de recibir un tratamiento de su dolor con prontitud.
el derecho de ser informado por su doctor acerca de la causa más probable de su dolor, y de tratamientos disponibles. Usted tiene el derecho de conocer detalles de los beneficios, los riesgos, y el costo de cada uno de los tratamientos propuestos.
el derecho de participar activamente en las decisiones que se tomen sobre el tratamiento de su dolor.
el derecho de que su dolor sea re-evaluado regularmente, seguido de ajustes en el tratamiento si su dolor no ha disminuido.
el derecho de ser referido a un especialista en tratamiento de dolor si su dolor continúa.
el derecho de recibir respuestas claras e inmediatas a sus preguntas, de tener tiempo para hacer sus decisiones, y de rechazar el tratamiento si usted así lo desea.
Aunque no siempre exigidos por la ley, estos son derechos que toda persona que sufre de dolor tiene. Esos derechos deben ser respetados y exigidos cuando usted recibe un tratamiento para el dolor.


¿Como hablo con mi doctor, enfermera o trabajadora social de mi dolor?



Exija ser escuchada/o. Dígale a su doctor, enfermera o trabajadora social que tiene dolor.

Dígale a su doctor, enfermera o trabajadora social cuando y donde le duele. ¿tiene dolor en un lugar o en diferentes lugares? ¿tiene dolor que parece moverse de un lado a otro?
Describa la intensidad de su dolor. En una escala de 0 a 10, donde 0 significa que no hay dolor, y 10 significa que es el peor dolor que usted pueda imaginar.
Diga que hace que su dolor mejore o empeore. ¿el dolor siempre esta presente o desaparece algunas veces? ¿el dolor empeora cuando se mueve de cierta manera? ¿hay otras cosas que hacen que su dolor mejore o empeore?
Describa como usted siente el dolor. ¿Su dolor es agudo (de corta duración), ardiente, se parece a un hormigueo o a latidos?
Explique como el dolor afecta su vida diaria. ¿puede dormir? ¿trabajar? ¿hacer ejercicios? ¿participar en actividades sociales? ¿concentrarse? ¿como esta su humor?
Avise a su doctor, enfermera o trabajadora social si usted recibió tratamientos anteriores para su dolor. ¿a tomado medicamentos o ha tenido alguna operación? ¿ha recibido masaje o practicado la meditación? ¿se ha hecho aplicaciones de calor o frío? ¿ha hecho ejercicio? Explique lo que funcionó o no funcionó.
Preparado por la


American Pain Foundation, Inc.



http://fibromialgiaysindromedefatigacronica.blogspot.com/2007/01/declaracion-de-derechos-para-el.html

Investigación para fibromialgia y enfermedad celíaca


Investigación para fibromialgia y enfermedad celíaca



A veces no todo son malas noticias en el mundo de las enfermedades crónicas. A veces se dan a conocer investigaciones solventes que, si no prometen curación, sí pueden permitir cierto alivio o mejora de la sintomatología... que tanto se agradece!

Todo ello lo cuento porque tengo la suerte de tener un amigo que tiene a su vez un muy buen médico en el servicio público de salud: en el Servicio de Reumatología del Hospital Puerta de Hierro de Madrid. Y según un estudio que se realiza en dicho centro, se evidencian relaciones hasta ahora desconocidas entre la fibromialgia y la enfermedad celíaca: de hecho, pacientes con fibromialgia que son tratados con una dieta sin gluten "están mejorando de forma notable".

El trabajo, aún por concluir, está liderado por el doctor Carlos Isasi (el médico de mi amigo) y cuenta con la colaboración de la Asociación de Celiaquía de Madrid. Por lo que he podido leer, "en la investigación se está tratando con una dieta sin gluten, en ocasiones individualizada, a un total de 120 pacientes con fibromialgia y espondiloartritis, un grupo de enfermedades reumáticas diferentes, pero con características comunes, que provocan importantes destrucciones de las articulaciones y dolor lumbar". El seguimiento cercano de estos pacientes, explican los celíacos de Madrid, "permite conocer la mejoría o desaparición de sus síntomas".

Este estudio, según la Asociación de Celíacos de Madrid, viene a sumarse a otras evidencias que demuestran que la enfermedad celíaca como una patología que presenta una clínica asociada a problemas gastrointestinales "ha pasado a la historia", ya que la realidad es que la forma de aparición más frecuente de la afección es a través de síntomas extraintestinales, de manera leve o incluso sin ellos.

Me gustaría saber qué opinan las asociaciones de Fibromialgia más solventes, y si están al tanto de estas investigaciones... Al final, seguramente, todo puede estar más relacionado de lo que parece a simple vista y la unión de muchas personas con enfermedades crónicas y las que están a favor de una alimentación más natural (no trangénica, por ejemplo) puede no sólo permitir avances en la investigación, sino permitirnos conseguir el empoderamiento necesario para que las leyes, los Ministerios-- y las Conselleries-- nos atiendan como merecemos.
http://angelsmcastells.nireblog.com/post/2009/07/22/investigacion-para-fibromialgia-y-enfermedad-celiaca

Fibromialgia y celiacos

Fibromialgia en celiacos




Fibromialgia en celíacos, la enfermedad celíaca puede ser la causante de la aparición de fibromialgia en algunas personas.

El Dr. Carlos Isasi del Hospital Puerta de Hierro de Madrid trabajando en conjunto con la Asociación de Celíacos de Madrid (ACM), ha descubierto que la dieta sin gluten mejora el estado de personas con esta afección y les libera del las migrañas, fatiga crónica, intestino irritable, cambios de humor y dolores musculares.


Los primeros estudios realizados a enfermos con fibromialgia y espondiloartritis son alentadores. Gracias a estos se ha descubierto marcados indicios de que hay una relación muy estrecha entre la enfermedad celíaca y fibromialgia.

Lo que ahora están evaluando los médicos es si la dieta sin gluten es efectiva para calmar las molestias de la fibromialgia en todos los casos de celiaquía, o solo es un beneficio que tienen algunos pocos.

De todos modos, cuando se concluya el estudio se verificará la relación entre estas dos patologías, si la fibromialgia es una patología o bien una consecuencia más de la propia enfermedad celíaca.


Lo sumamente llamativo del asunto es que las manifestaciones de la celiaquía son la descripción de los síntomas de la fibromialgia, afección que afecta sobre todo a las mujeres.

El doctor Carlos Isasi afirma: “Mi teoría es que la fibromialgia no es una enfermedad, como se acepta habitualmente, sino la descripción de unos síntomas que después, en las pruebas, no revelan nada y que puede estar producida por enfermedades no reconocidas. Yo pienso que es posible que la celiaquía simule lo que hoy en día conocemos como fibromialgia“.

http://www.celiacos.com/2010/01/07/fibromialgia-en-celiacos/

El 80% de las fibromialgias, por intolerancias alimentarias

Un 80% de las fibromialgias se deben a intolerancia a la lactosa y a infecciones crónicas por el virus Epstein Bar, según una estimación recogida en el libro Manual de Fibromialgia. Nuevas aportaciones (editado por Bubok.es), elaborado por el doctor José Rodríguez Moyano a partir de su experiencia durante más de 15 años con pacientes que sufren esta enfermedad. En el año 2.005 el autor publicó en la revista médica Medicina Biológica un estudio clínico al que se llegaba a la misma conclusión.


Se calcula que cerca de 1 millón y medio de españoles sufren fibromialgia, un síndrome que cursa con dolores articulares, musculares y tendinosos generalizados, cansancio, fatiga, rigidez matutina, cefaleas, mareos y trastornos en la región genitourinaria, intestinal y faríngea. Son frecuentes las alteraciones psíquicas como la ansiedad y depresión, destaca este experto. Es más frecuente en la mujer y en el adulto, aunque no exclusivo.

Los síntomas varían según la causa, explica, aunque es necesario realizar pruebas diagnósticas para descubrirla: “Los pacientes con síndrome fibromiálgico originado por la intolerancia a la lactosa suelen padecer diarrea, meteorismo, cefaleas, cansancio, etc. Sin embargo, quienes su síndrome está motivado por infecciones bacterianas o virales también suelen sufrir faringitis crónica, dolores cervicales, sensación de febrícula…. “.

La principal aportación de este manual es sobre el origen de la fibromialgia. “Patologías de origen tóxico, infeccioso y alimentario que no son diagnosticadas y tratadas a tiempo pueden derivar en un síndrome fibromiálgico”, afirma el doctor Rodríguez Moyano.

Los pacientes a menudo pasan años sin ser diagnosticados y cuando reciben tratamiento suele estar basado en analgésicos y antiinflamatorios, que reducen los síntomas pero no solucionan el origen de la enfermedad, destaca el doctor Rodríguez Moyano. Por eso este especialista cordobés aboga por identificar la causa de los síntomas y utilizar medicamentos de origen natural, como la homeopatía compuesta o medicina biorreguladora, que depura el organismo de toxinas y actúa en el sistema inmune frente al dolor y la inflamación así como la medicina manual que corrige y armoniza los problemas estructurales u óseos.

Amalgamas de mercurio




El depósito y toxemia del mercurio procedente de las amalgamas metálicas en el organismo es una posible causa de fibromialgia, como se recoge en el libro. El mercurio es el más pernicioso de los metales pesados y el material más tóxico tras los productos radiactivos. Sus efectos perjudiciales en la salud se han demostrado en multitud de estudios. Ya desde 1991 la Organización Mundial de la Salud advierte de su peligro, así como el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente en su Evaluación Mundial sobre el Mercurio de 2002. Debemos prestar especial hincapié al último desastre ecológico sucedido en Hungría (07/10/2010) tras la rotura de una balsa gigantesca que almacenaba mercurio y aluminio.

“Según hemos podido comprobar, si las amalgamas de plata-mercurio tienen más de diez años y el proceso de aleación ha sido incorrecto pueden provocar el síndrome fibromiálgico en algunos pacientes”, comenta el experto. En estos casos se recomienda su sustitución por resinas, cerámicas y un tratamiento de detoxificación y drenaje.

Otro motivo frecuente de fibromialgia que suele pasar desapercibido es la intolerancia alimentaria. La Sociedad Andaluza para el Estudio de las Enfermedades por Alimentos (SAEIA) ya demostró en un estudio que la intolerancia a los alimentos, en particular a la lactosa, ocasionaba fibromialgia. El alimento con más intolerancia fue el grupo de las proteínas lácteas, seguido de la harina de trigo, el huevo, algunas carnes y pescados, concluía esta sociedad científica. “Es extraño que no se solicite con más frecuencia la prueba de la intolerancia a la lactosa, tan importante y tan fácil de realizar”, resalta el doctor Rodríguez Moyano. La retirada de los lácteos de la dieta y una terapia de detoxificación consiguen mejorar los síntomas en poco tiempo, añade.

Otras posibles causas que deben de ser determinadas son la presencia de toxinas bacterianas (estreptocócicas) y la contaminación por ingesta de tóxicos ambientales, como los pesticidas. “Se piensa en un síndrome fibromiálgico por intoxicación de organofosforados cuando el enfermo trabaja por ejemplo en el cultivo bajo plásticos, donde se utilizan frecuentemente plaguicidas”, señala, “aunque se necesitan realizar análisis clínicos para determinarlo”.

Más información sobre el libro y el autor en www.medicinamanual.com




Crees que la espiritualidad puede cambiar tu vida y por ende mejorar tu enfermedad